
bla bla bla
Prendo la tele y siento un vacío insoportable. No me importa si Cumbio salió en el New York Times, ni la inflación, ni la lucha de Susana Giménez contra la inseguridad. Quiero meterme adentro de la ducha y no salir más. Quiero dormir un día entero.
Quiero que Gastón se conecte al msn.
Ayer a la noche trabajé porque tuve que cubrir a una de mis compañeras. No fue tan malo. Tomé unos daikiris increíbles en la barra. Cuando salí, bastante tarde porque me tenía que quedar hasta el cierre, Gastón estaba afuera esperándome.
Me encantó.
Nico y Mariana, que siguen la historia muy atentamente, me miraron con complicidad. La noche estaba extraña. Hermosa y extraña. Llovía. Dejaba de llover. Y caminamos un poco. Y parábamos y charlábamos. Y seguíamos caminando. Nos reíamos. Un auto pasó y me salpicó. Nos enojamos. Nos reímos de nuevo. Y así, caminando, llegamos hasta su casa.
Abrió un vino. Lo tomamos. Nos empezamos a besar. Los besos cada vez eran más intensos. Y cada vez más. Pero a mí el vino no me cae bien. Siempre termino hablando de más. Me estaba sacando la remera cuando…
Paula:
Pará, pará. No me siento bien.
Gastón:
¿Qué te pasa?
Paula:
No sé. Quiero dormir.
Gastón:
¿Pero qué te pasa? ¿Estás mareada?
Paula:
Es que hace rato que no estoy con nadie. El último fue… Matías. Pero también me estaba viendo con Sebastián. Pero a mí me gustaba más Matías.
Gastón:
¿Eh? ¿De qué hablás?
Paula:
Sí. Salía con los dos porque estaba confundida, porque en realidad me sentía sola.
Gastón:
Jaja. Me parece que mañana te vas a arrepentir de esta conversación.
Paula:
¿Por?
Gastón:
No me tenés que contar todo, Paula.
Paula:
Ya sé.¿Qué? ¿Te molesta?
Gastón:
No. Pero no somos amigos.
Paula:
Tengo sueño.
Gastón:
¿Querés dormir?
Paula (acurrucada en el sillón):
Sí, ¿puedo dormir acá?
Gastón:
Vamos a la cama. Mirá si vas a dormir acá.
Paula:
Pero quiero dormir acá. No me quiero mover.
Gastón:
Jaja. Bueno. Está bien.
Y entonces tuve un ataque adolescente y me puse a llorar de la nada.
Gastón:
¿Qué te pasa?
Paula:
Lo extraño a mi ex novio. No me siento bien.
Gastón:
Sí, yo también la extraño a veces a mi ex. Es complicado. Tranquila. – Y me acarició.
Paula:
Perdoná. Es que yo…. No quiero que viajes.
Y eso fue lo último que recuerdo de la noche. Le reproché lo irreprochable.
El me abrazó y me dijo que era algo que tenía que hacer. Que le encantaba estar conmigo, que iba a extrañar a sus amigos, que su familia lo necesitaba pero que era lo tenía que hacer y un montón de cosas más. Y se ve que mientras él hablaba me quedé dormida.
Al otro día cuando me desperté estaba en la cama. Aparentemente me llevó hasta allá cuando me dormí. Él estaba acostado al lado mío pero sin taparse. Y estaba hermoso. Cuando se despertó, lo noté raro. Traté de hablarle. Desayunamos. Pero estaba raro. Como triste. Y cómo me pareció lo mejor, después de desayunar, me fui.
Sí. Ya sé.
Soy yo, la peor de todas.