Y entonces lo llamé.
(y me contó que tuvo un accidente de auto).
Seguir leyendo acá.
jueves, 30 de octubre de 2008
CRASH
Etiquetas:
Mr. Wrong,
TRISTE CHICA COSMO
miércoles, 29 de octubre de 2008
LA RENDIJA
o triste felicidad
bla bla bla
No sé bien por qué pero todo el día de ayer fue un día de angustia. A la mañana, cuando me desperté, me encontré con el rayo de sol. Ese mismo que tiene una historia conmigo.
A determinada hora, si estoy en la cama, por la rendija de mi persiana entra un rayo de sol que me da en la cara. Yo no me había dado cuenta pero él sí.
EL:
Quedate ahí.
ELLA:
(Sonriente) ¿Por? (Y me incorporé un poco)
EL (con dulzura):
No. No te muevas.
La luz jugaba entre mis ojos, mi nariz, mi boca.
Ya no estabamos muy bien. Yo lo sentía cada vez más lejos. Tal vez se estaba despidiendo de mí lentamente.
EL:
- No te muevas -repitió y me acarició el pelo.
Era un rayo lleno de esas pequeñas partículas luminosas con formas extrañas. Yo puse mi mano adentro. Empecé a jugar con la luz del sol. Mis dedos se iluminaban y se apagaban. Se iluminaban y se apagaban. Él hizo lo mismo. Nuestras manos jugaron con la luz como si la estuvieramos acariciando. Y el rayo de sol nos unía y nos separaba. Nos unía y nos separaba.
La vida con él estaba llena de esos momentos de triste felicidad.
Seguir leyendo acá.
bla bla bla
No sé bien por qué pero todo el día de ayer fue un día de angustia. A la mañana, cuando me desperté, me encontré con el rayo de sol. Ese mismo que tiene una historia conmigo.
A determinada hora, si estoy en la cama, por la rendija de mi persiana entra un rayo de sol que me da en la cara. Yo no me había dado cuenta pero él sí.
EL:
Quedate ahí.
ELLA:
(Sonriente) ¿Por? (Y me incorporé un poco)
EL (con dulzura):
No. No te muevas.
La luz jugaba entre mis ojos, mi nariz, mi boca.
Ya no estabamos muy bien. Yo lo sentía cada vez más lejos. Tal vez se estaba despidiendo de mí lentamente.
EL:
- No te muevas -repitió y me acarició el pelo.
Era un rayo lleno de esas pequeñas partículas luminosas con formas extrañas. Yo puse mi mano adentro. Empecé a jugar con la luz del sol. Mis dedos se iluminaban y se apagaban. Se iluminaban y se apagaban. Él hizo lo mismo. Nuestras manos jugaron con la luz como si la estuvieramos acariciando. Y el rayo de sol nos unía y nos separaba. Nos unía y nos separaba.
La vida con él estaba llena de esos momentos de triste felicidad.
Seguir leyendo acá.
Etiquetas:
Mr. Wrong,
TRISTE CHICA COSMO
martes, 28 de octubre de 2008
LA CENA
Los labradores, la ventana y yo
Bla bla bla
El se enamoró de esa mujer apenas la vio. Ella lo esquivaba cada vez que podía. Después de que él le mandara flores, cartas, y hasta le dedicara canciones delante de todos sin lograr nada, finalmente una noche se decidió y se dirigió hacia dónde ella estaba. Ella. La mujer de su vida.
Se acercó en medio de una reunión y le dijo que quería “hablar”. Ella le pidió que por favor la esperara afuera. El salió. Ella se sintió muy incomoda porque no podía evadir la situación. Vio una ventana que daba a la calle, y así nomás, sin despedirse de nadie, se escabulló por la ventana y se fue.
Supongo que él ahí se enamoró más de la mujer que se fue por la ventana. Ella. La mujer de su vida. Y no paró hasta lograr su cometido: ser mi padre y convencer a esa mujer de querer ser mi madre.
Hoy me sentí mejor del fucking estado gripal. Abrí de par en par la ventana que da a la calle. Entraba el sol de un modo rotundo y parejo. Todo el día estuve ansiosa por la cena de la noche. Cuando finalmente llegó la hora me cambié. Fui hasta la casa de Sebastián, que, como vive en el conurbano, tiene un patio donde están sus perros adorables. Me prometí esta vez no arruinarlo. No volver a ser la inmadura de siempre. No volver a actuar como antes de conocer a Mr. Wrong.
Cuando llegué Sebastián me abrió con naturalidad. Me dijo que estaba muy linda. Que el pelo recogido también me queda bien. Me gustó que me dijera eso.
La cena estuvo increíble. Cocinó uno de mis platos preferidos de casualidad. Pero hay algo que no sé explicar. ¿No es inquietante que me quiera conquistar tanto?
Después de cenar escuchamos uno de mis discos preferidos, también de casualidad. Nos besamos. Vino tinto. Buena música. Pasó lo que tenía que pasar. Pero fue distinto de la primera vez. No sé si tuvimos la misma espontaneidad, la misma frescura. Después seguimos charlando. Fuimos a comprar helado. Cuando volvimos salimos al patio. Ahí estaban los perros que se me abalanzaron.
Paula:
-(Que les acaricia la panza y las orejitas) Son muy lindos.
Sebastián:
- Sí. Que bueno que te gustan. Tocalos así se acostumbran a vos.
Paula:
-¿A mí? ¿Por qué se tienen que acostumbrar a mí?
Sebastián:
- Digo, ahora que vas a venir más seguido.
Paula(que no aguantó más):
- Me parece que tenemos que ir un poco más despacio. No sé si estoy preparada para una relación.
Sebastián:
- No. Yo no te estaba presionando ni nada. Tranquila.
Paula:
-Perdoná. Tenés razón. Me estoy precipitando. Pero yo te conté todo lo de mi ex. Yo todavía...
(y me despaché con un monólogo insostenible acerca del último verano con mi ex, mi corazón roto y la terrible depresión que tuve después).
Sebastián:
- Es que me gustás. Nada más. Le conté a mi hermana que te conocí.
Paula:
- Mañana me tengo que levantar temprano. ¿Me llevás?
Sebastián:
- Bueno. ¿Pero por qué no te quedás a dormir?
Paula:
- Porque prefiero arrancar desde casa.
Sebastián:
- Ok. No insisto más. ¿Pero está todo bien?
Paula:
- Sí, si. Todo bien. Sólo que tengo que ir a pagar las expensas al consorcio.
Y cuando me fui los labradores me miraban como si fuera una madre abandónica.
Les juro que si el patio hubiera tenido ventana me tiraba de cabeza.
Seguir leyendo acá.
Bla bla bla
El se enamoró de esa mujer apenas la vio. Ella lo esquivaba cada vez que podía. Después de que él le mandara flores, cartas, y hasta le dedicara canciones delante de todos sin lograr nada, finalmente una noche se decidió y se dirigió hacia dónde ella estaba. Ella. La mujer de su vida.
Se acercó en medio de una reunión y le dijo que quería “hablar”. Ella le pidió que por favor la esperara afuera. El salió. Ella se sintió muy incomoda porque no podía evadir la situación. Vio una ventana que daba a la calle, y así nomás, sin despedirse de nadie, se escabulló por la ventana y se fue.
Supongo que él ahí se enamoró más de la mujer que se fue por la ventana. Ella. La mujer de su vida. Y no paró hasta lograr su cometido: ser mi padre y convencer a esa mujer de querer ser mi madre.
Hoy me sentí mejor del fucking estado gripal. Abrí de par en par la ventana que da a la calle. Entraba el sol de un modo rotundo y parejo. Todo el día estuve ansiosa por la cena de la noche. Cuando finalmente llegó la hora me cambié. Fui hasta la casa de Sebastián, que, como vive en el conurbano, tiene un patio donde están sus perros adorables. Me prometí esta vez no arruinarlo. No volver a ser la inmadura de siempre. No volver a actuar como antes de conocer a Mr. Wrong.
Cuando llegué Sebastián me abrió con naturalidad. Me dijo que estaba muy linda. Que el pelo recogido también me queda bien. Me gustó que me dijera eso.
La cena estuvo increíble. Cocinó uno de mis platos preferidos de casualidad. Pero hay algo que no sé explicar. ¿No es inquietante que me quiera conquistar tanto?
Después de cenar escuchamos uno de mis discos preferidos, también de casualidad. Nos besamos. Vino tinto. Buena música. Pasó lo que tenía que pasar. Pero fue distinto de la primera vez. No sé si tuvimos la misma espontaneidad, la misma frescura. Después seguimos charlando. Fuimos a comprar helado. Cuando volvimos salimos al patio. Ahí estaban los perros que se me abalanzaron.
Paula:
-(Que les acaricia la panza y las orejitas) Son muy lindos.
Sebastián:
- Sí. Que bueno que te gustan. Tocalos así se acostumbran a vos.
Paula:
-¿A mí? ¿Por qué se tienen que acostumbrar a mí?
Sebastián:
- Digo, ahora que vas a venir más seguido.
Paula(que no aguantó más):
- Me parece que tenemos que ir un poco más despacio. No sé si estoy preparada para una relación.
Sebastián:
- No. Yo no te estaba presionando ni nada. Tranquila.
Paula:
-Perdoná. Tenés razón. Me estoy precipitando. Pero yo te conté todo lo de mi ex. Yo todavía...
(y me despaché con un monólogo insostenible acerca del último verano con mi ex, mi corazón roto y la terrible depresión que tuve después).
Sebastián:
- Es que me gustás. Nada más. Le conté a mi hermana que te conocí.
Paula:
- Mañana me tengo que levantar temprano. ¿Me llevás?
Sebastián:
- Bueno. ¿Pero por qué no te quedás a dormir?
Paula:
- Porque prefiero arrancar desde casa.
Sebastián:
- Ok. No insisto más. ¿Pero está todo bien?
Paula:
- Sí, si. Todo bien. Sólo que tengo que ir a pagar las expensas al consorcio.
Y cuando me fui los labradores me miraban como si fuera una madre abandónica.
Les juro que si el patio hubiera tenido ventana me tiraba de cabeza.
Seguir leyendo acá.
Etiquetas:
Sebastián mono-milagroso,
TRISTE CHICA COSMO
lunes, 27 de octubre de 2008
Domingo
bla bla bla
Mientras que Matías ni se enteró de que estoy con gripe, Sebastián me mandó dos mensajes para preguntarme cómo estaba: uno el viernes a la noche, otro el sábado a la tarde.
Y otro el domingo al mediodía:
SMS DE SEBASTIAN:
Se suspendió el fútbol. Tengo ganas de verte.
SMS DE PAULA:
Seba, no me siento muy bien. Me duele la garganta.
SMS DE SEBASTIAN:
Voy un rato a la tarde. ¿Querés? Llevo una peli. Así no estás sola.
SMS DE PAULA:
¿Qué peli?
SMS DE SEBASTIAN:
Cinema Paradiso.
SMS DE PAULA:
Adoro los clásicos.
Y le pase la dirección.
Yo no sé por qué soy tan fácil y me dejo convencer porque la verdad tenía más ganas de ver la película que verlo a él. Es horrible admitirlo pero tener gripe y estar al lado de un hombre son dos cosas que no tendrían que juntarse y sobre todo cuando recién lo conocés. Vos estás quisquillosa, malhumorada y encima tenés que preocuparte por cosas como: ¿pensará que soy así siempre?, ¿tengo que tratar de disimular mi estado gripal?, ¿tengo que levantar las carilinas del piso?, ¿tendré la nariz roja como un tomate?, ¿Estoy muy fea así?, etc., etc., etc. Pero cuando él llegó me dieron ganas de sentirme bien. Me trajo un chocolate blanco y uno negro porque no sabía cuál me iba a gustar y yo le sonreí.
Miramos la película juntos, tomamos la merienda y tengo que admitir que estuve re cómoda, como si nos conociéramos hace mucho. Igualmente cuando se fue me sentí aliviada porque así como estoy quiero estar sola. Mis mocos y yo. Entre nosotros ya nos entendemos.
A las dos horas me conectó al msn y lo veo on line. Me habla. Me dice que se está bajando la banda de sonido de la película.
Sebastián:
- Me encantó el personaje del protagonista aunque de entrada me pareció obvio que la rubia de ojos azules le iba a romper el corazón.
Me sugiere que mañana vaya a cenar a su casa. El va a cocinar.
Me inquieta la sensación de estar de novia otra vez.
Creo que lo que me bajó las defensas fue Sebastián.
Seguir leyendo acá.
Mientras que Matías ni se enteró de que estoy con gripe, Sebastián me mandó dos mensajes para preguntarme cómo estaba: uno el viernes a la noche, otro el sábado a la tarde.
Y otro el domingo al mediodía:
SMS DE SEBASTIAN:
Se suspendió el fútbol. Tengo ganas de verte.
SMS DE PAULA:
Seba, no me siento muy bien. Me duele la garganta.
SMS DE SEBASTIAN:
Voy un rato a la tarde. ¿Querés? Llevo una peli. Así no estás sola.
SMS DE PAULA:
¿Qué peli?
SMS DE SEBASTIAN:
Cinema Paradiso.
SMS DE PAULA:
Adoro los clásicos.
Y le pase la dirección.
Yo no sé por qué soy tan fácil y me dejo convencer porque la verdad tenía más ganas de ver la película que verlo a él. Es horrible admitirlo pero tener gripe y estar al lado de un hombre son dos cosas que no tendrían que juntarse y sobre todo cuando recién lo conocés. Vos estás quisquillosa, malhumorada y encima tenés que preocuparte por cosas como: ¿pensará que soy así siempre?, ¿tengo que tratar de disimular mi estado gripal?, ¿tengo que levantar las carilinas del piso?, ¿tendré la nariz roja como un tomate?, ¿Estoy muy fea así?, etc., etc., etc. Pero cuando él llegó me dieron ganas de sentirme bien. Me trajo un chocolate blanco y uno negro porque no sabía cuál me iba a gustar y yo le sonreí.
Miramos la película juntos, tomamos la merienda y tengo que admitir que estuve re cómoda, como si nos conociéramos hace mucho. Igualmente cuando se fue me sentí aliviada porque así como estoy quiero estar sola. Mis mocos y yo. Entre nosotros ya nos entendemos.
A las dos horas me conectó al msn y lo veo on line. Me habla. Me dice que se está bajando la banda de sonido de la película.
Sebastián:
- Me encantó el personaje del protagonista aunque de entrada me pareció obvio que la rubia de ojos azules le iba a romper el corazón.
Me sugiere que mañana vaya a cenar a su casa. El va a cocinar.
Me inquieta la sensación de estar de novia otra vez.
Creo que lo que me bajó las defensas fue Sebastián.
Seguir leyendo acá.
Etiquetas:
Matías no-perfecto,
Sebastián mono-milagroso,
TRISTE CHICA COSMO
viernes, 24 de octubre de 2008
Mentir hace mal
bla bla bla
No sé si soy muy mala mintiendo o demasiado buena pero me engripé de verdad.
Seguir leyendo acá.
No sé si soy muy mala mintiendo o demasiado buena pero me engripé de verdad.
Seguir leyendo acá.
Etiquetas:
Matías no-perfecto,
Sebastián mono-milagroso,
TRISTE CHICA COSMO
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Safe Creative #0903300152342