miércoles, 3 de diciembre de 2008

El del compilado (1)

Objeto de la semana: El cassette

Me encantó hacer esta colaboración para el blog:

www.decadadelnoventa.blogspot.com

Espero que les guste.

bla bla bla

Cuando era adolescente era más fetichista de lo que soy ahora. Mis colecciones, acaso mi pequeño catálogo de amores que estaba en construcción, ya desde entonces comenzó a estar representado por pequeños objetos y alguna que otra canción. De cada amor pequeño quedaba en mí alguna música, como una foto sonora, íntima, e incluso muchas veces, dolorosa.

Para poder introducirlos en esta historia quisiera remitirme a un objeto emblemático de mi adolescencia: el cassette. Ya existía el cd, pero, en los noventa, en cualquier casa persistían como animalitos cabezaduras, el disco de vinilo heredado de nuestros padres y el cassette heredado de nuestros hermanos y primos.

Hace poco una amiga, profesora de inglés, me contó que un alumno de 10 años le preguntó: what is it? Señalando con el dedo un cassette que estaba ilustrado en un libro. Yo me reí pero me morí de la nostalgia.

El cassette poseía cualidades emblemáticas para los enamorados. Tenía exactamente los mismos mecanismos que tiene un recuerdo. El rewing era casi un trabajo artesanal. Podías volver hacia atrás para tratar de conseguir de cualquier forma la exacta sincronía de parar en el momento justo en que empezaba la canción o el estribillo, de la misma forma que uno vuelve cuidadosamente al momento del primer beso o la primera vez.

Retroceder y adelantar, dos mecanismos siempre a la mano de los soñadores.

Y ni hablemos de hacer un compilado. Hacer un compilado era un trabajo digno de un editor de cine. Los enamorados de los noventa se tomaban el trabajo de compilar la música que a veces no tenía nada que ver salvo por el azaroso punto de unión de sus recuerdos.

La mayoría eran canciones que se grababa con mucha destreza directamente de la radio. Había que apretar el stop en el momento justo porque sino entraba la voz del locutor de turno. Grabar de la radio por aquel entonces era un sinónimo de piratear un mp3.

Regalar un compilado era prácticamente sinónimo de amor.

El primer chico que me regaló un compilado se llamaba Favio y tenía 16 años.

Pero esa es otra historia.

(Que continuará en breve)

martes, 2 de diciembre de 2008

COMO TRATAR MAL A UN HOMBRE Y MANTENERLO ENAMORADO (2)

La nueva sección llamada Cómo tratar mal a un hombre y mantenerlo enamorado queda oficialmente inaugurada revelando una eficaz pero peligrosa técnica pasada de generación en generación.
bla bla bla

Esta técnica es denominada EL VACIO:

Para aplicar la técnica del vacío es necesario que tengas mucho autocontrol y fuerza de voluntad.

Vos siempre vas con él a todos lados. Te pide que lo acompañes con esos ojitos luminosos y no podés decirle que no. Este tipo te encanta. Te puede. Sus deseos son órdenes para vos. Acordaron con verse este sábado para ir a visitar a sus amigos. Le dijiste que ibas a ir con él. Tenés ganas.
Pero haceme caso. El sábado, a última hora, lo llamás para decirle que no podés ir porque tenés dolores menstruales o algo mucho más misterioso como “necesito ver a mi mejor amiga porque le quiero consultar algo importante”. Después podés organizar una maratón de Sex and City mientras te matás de la risa con tus amigas de sus nervios y de tu aparente tranquilidad. Vos no tenés nada en contra de sus amigos y mucho menos en contra de él. Pero él no lo sabe. En ese momento tiene un panic attack. Se siente tan mal que canceló la reunión y va a quedar en su casa mirando tu foto. Todo está a tu favor. Actúas con la conciencia tranquila porque estás pensando en el futuro. ¡Lo hacés por él también! Es un pequeño ladrillo para que tu muro del facebook tenga 10 mensajes nuevos de tu amado.

Para que una relación funcione, es importante generar la sensación de vacío . Cada tanto hacelo. Haceme caso y verás en solo un día los resultados.

Si tu relación está pasando un mal momento, estos concejos pueden ser tu única guía para revertir lo irreversible y revivir la llama de la pasión. Pero no exageres con el uso de esta técnica porque cualquier abuso prolongado es considerado como altamente peligroso.

Después me contás.

(Continuará…)

lunes, 1 de diciembre de 2008

COMO TRATAR MAL A UN HOMBRE Y MANTENERLO ENAMORADO

En contra de los hombres pero a favor del amor
Bla bla bla

Querida amiga:

Finalmente tenés al lado al hombre de tus sueños. Te sentís aliviada. Feliz. No tenés que lidiar más con el tema de las citas. Llamar al otro día a tus amigas para decirle: "No me gustó". "Pagué yo la cerveza". "En vez de traerme me acompañó hasta la parada".

Y sobre todo estás agradecida de que tus padres dejaron de preguntarte insistentemente "¿Para cuándo te vas a poner de novia, nena?"

Ahí lo tenés. Durmiendo como una morsa en tu living. Parece un ángel, un ángel- morsa. Te encanta pero… ¡Ahora caés en cuenta! ¡Empezó lo peor! ¡Tenés que conservar ese amor!


No te desesperes. Estoy acá para ayudarte con esta nueva sección titulada:
Como tratar mal a un hombre y mantenerlo enamorado.

No te pierdas la próxima entrega.

(Continuará…)

viernes, 28 de noviembre de 2008

La Naty

Su imagen es un arquetipo
Bla bla bla

Este post es una excepción porque voy a hablar de una mujer, pero es una idea que me anda dando vueltas como un perro sarnoso.

La Naty era la novia de Javier, el primo de una amiga. Habían empezado muy enamorados. Eran una pareja muy armónica. Ella era una mina buena, de esas que distinguís a simple vista. Tenía mucha sensibilidad. Amaba la música, ayudar a los demás, y sobre todas las cosas, a Javier.

Fue ella quien lo alentó para que empezara una nueva carrera que lo hiciera más feliz. Lo desestructuró considerablemente. Hizo que participara en proyectos sociales, que le dedicara tiempo a las cosas que le hacían bien.

La Naty hizo que Javier se relacionara mejor con los demás y fuera más considerado. Antes era un tipo extremadamente egoísta. En definitiva, fue ella quien lo ayudó a volverse mejor persona.

Pero Javier no estaba preparado para La Naty. No sé bien en qué momento de la relación comenzó a retroceder todos los pasos que había dado hacia delante. Ella, después de varios años de noviazgo, quería que se fueran a vivir juntos, que formaran una familia. Estaba enamorada perdidamente de él. Sin embargo, sin demasiado espamento, de un día para el otro, él la dejó.

La Naty se fue de la vida de Javier con el corazón destrozado.

La historia no termina acá porque continuó en el recuerdo de Javier. Cada vez que lo veo y empieza a enumerar sus historias, su chica actual, alguna relación ocasional, siempre aparece La Naty. Creo que Javier es consciente de que dejó ir a la mejor mujer que jamás va a conocer. Cuando la nombra le brillan los ojos. Le cambia la cara. Siempre se va a plantear que hubiera pasado si…

- La Naty, pero La Naty, que gran mujer- dice y después sigue hablando de otra cosa.

Su excusa: no estaba listo para resignar sus proyectos individuales. Pero yo creo que sobre todo la ruptura fue porque tiene la firme decisión, como muchos hombres, de que se va a casar recién a los cuarenta.

A mí no me gusta esa actitud calculadora de Javier con las relaciones. Pero detesto más la decadente incondicionalidad de La Naty porque su imagen es un arquetipo.

La Naty representa a muchas, muchas mujeres que invierten sus sueños en una relación que jamás va a funcionar.

La odio sobre todo porque yo también fui La Naty. Una mujer que amó, patética e incondicionalmente, al hombre

equivocado.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

EL FANATICO DE COCA COLA

Bla bla bla

De toda mi colección de freaks, hay uno que recuerdo con mucho cariño. Lo conocí un verano que me fui de vacaciones con mis amigas a la costa. Tendríamos 17 años. Salimos por 3 días. Se llamaba Martín y era fanático de Coca-cola.

Todo comenzó con un comentario aparentemente inocente:

Martín:
- Yo a la mañana desayuno con Coca – me dijo- Pero no sólo en verano, eh. En invierno también. Yo desayuno con Coca. A mí no me des agua. ¿Qué es eso? A mí dame Coca.

Mientras íbamos a pasear a la playa comenzaba con su discurso:

Martín:
- La coca cola se mezcla con el whisky, con el fernet. Con coca cola preparás el cuba libre. Queda bien con el ron. Se puede hacer de todo con la coca.

Paula:
- Ah, mirá.

Martín:
- También se usa como bronceador.

Paula:
- ¿Como bronceador?

Martín:
- Mi tía Pelu la usaba como bronceador cuando era joven. Dice que le quedaba un color increíble.

Paula:
- ¿En serio? ¿Y cómo tiene la piel tu tía?

Martín:

- Destrozada. Pero bueno…

Paula:
- Pobre tía Pelu.

Martín:

- También se usa para destapar cañerías, ¿Sabías?

Paula:
- ¿Cómo?

Martín:

- Sí, mi papá me contó.¿No es genial?

Paula:

- Ah, si. Genial.

Martín:

- ¿Sabías que el traje de Papá Noel era verde pero quedo rojo por una publicidad de la empresa?

Paula:
- Eso tiene que ser mentira.

Martín:

- No. No es un mito. Es verdad.

Paula:

- Umm. (siguiendole la corriente) Yo la uso para estudiar también.

Martín:
- Si, yo también.

Paula:
- Por la cafeína.

Martín:
- Aunque al principio la fórmula original tenía cocaína, ¿sabías?

Paula:
- No.

Martín:
- Por eso el nombre.

Paula:
- Suena lógico. Ahora entiendo todo.

Martín:
- También la usan para sacar las manchas de oxido. Los plomeros la llevan a todas partes.

Paula:
- Ah.

Martín:
- A mí me encantaría tener la fórmula de coca cola. ¿No debe ser tan complicada hacerla, no? Viviría tomando todo el día.

Paula:
- A mí me gusta la coca pero no soy fanática.

Martín:
- Pero yo tampoco. Ni ahí.

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